
En Internet vivimos una ignorancia permanente. Cualquier nuevo proyecto nos exige un aprendizaje personal, siempre más lento que el torrente de novedades que aparecen a diario. Entre las incertidumbres más molestas me encuentro con las siguientes:
Los programas de Adobe (pronúnciese adobi para que no parezca que hablamos de construcciones rurales tradicionales). Hasta hace nada, lo obligado para empezar en diseño web era controlar Dreamweaver y Flash. Por los visto, el rey del wysiwyg (whatyouseeiswhatyouget) ya no es Dreamweaver, sino nuevos generadores de código como Aptana, que es de licencia libre, menos mal. Los desarrolladores profesionales siempre han detestado Dreamweaver por generar un código guarrete, y han apartado este software de sus vidas. Ya no existe más.
Ante los avances de la gratuita competencia, el gigante Adobi se puso las pilas con dos programas aún en su versión beta: Muse y Edge. Aprender a manejarlos lleva su tiempo.
HTML5, CSS3, javascript. Todo el mundo dice que estas tecnologías son el futuro de la red, pero HTML5 y CSS3 todavía no son un standard, están a medio cocer, y no todos los navegadores interpretan de la misma forma ¿quién me dice que cuando aprenda todo esto no serán ya tecnologías obsoletas? Nadie habría pensado hace cinco años en el final de Flash, y aún hay muchos defensores del programa de animación tan denigrado por Apple. Se dice, y se vuelve a decir, que saldrá una versión de Flash mejorada, abierta y optimizada para funcionar en dispositivos móviles. Tal vez esté perdiendo un tiempo precioso que debería ocupar en aprender a programar ActionScript3, el lenguaje de programación de Flash. Dicen que DHTML no existe más, que PHP no existe más…
Qué ordenador comprar. La última vez que hice una inversión importante en hardware me timaron. Fue un Mac PowerPC G5, en su momento una potentísima máquina. La compré en 2006, y en 2007 ya estaba caducada. Ya no puedo trabajar con ella. Me costó 2000 euros y me dan por ella menos de 100 en el programa renové de Apple. ¿Necesito un ipad? ¿Necesito un iphone? ¿Tal vez un AllInOne -ordenador de sobremesa con pantalla táctil? ¿Un ultrabook? Lo más barato y seguro sería un PC de sobremesa, pero ¿Debo esperar a que se vendan con Windows8?
El navegador y las redes sociales. Estoy en Linkedin, en Twitter y en Facebook. Por si alguien me quiere encontrar, que luego es nadie. Estoy con un perfil medio muerto den Xing y Domestika, y ahora dudo si debo estar también en Google+. En mi trabajo ya no se utiliza el e-mail. Los redactores se tienen que hacer perfil en Google para comunicarse. Los diseñadores todavía no.
Parece ser que Internet Explorer vuelve con fuerza, incredible, y que la nueva versión no tendrá nada que envidiar a Firefox. El navegador es como el vehículo en el que navegas. No se puede pedir a una que cambie de vehículo cada dos por tres, que se pierde tiempo, y el tiempo corre que vuela.
Pare terminar, el generador de contenidos. Ahora todo el mundo está encantado con WordPress. Yo no le hago mucho caso, pero sé que cualquier diseñador que se precie debe dominar al menos un CMS, WordPress, Drupal, Joomla… Joomla ha dejado de estar en boga. Drupal es más complejo que WordPress. Para montar una tienda online, lo que se lleva es Prestashop. Todos estos utensilios requieren aprenderse un manual de instrucciones extenso.
Lo dicho, vivimos en la ignorancia. Para más INRI, a la hora de buscar empleo, como ni siquiera los empleadores saben qué perfil necesitan, lo piden todo. Y una está ya en la edad de oro, en la que el tiempo es oro, I mean.